¿Te duelen las piernas al caminar? Podría ser la enfermedad arterial periférica

Nuestro sistema vascular se extiende por todo el cuerpo y, por ende, las piernas también pueden presentar problemas en el flujo sanguíneo. Eso es precisamente lo que ocurre con la enfermedad arterial periférica.

Es una condición común en la que las arterias que llevan la sangre a las piernas o los brazos (éstos en mucha menor frecuencia) se estrechan o se bloquean. La causa principal es la aterosclerosis, un proceso en el cual los depósitos de grasa se acumulan en las paredes de las arterias y no permite que la sangre rica en oxígeno fluya libremente.

Muchas personas con enfermedad arterial no presentan síntomas al principio, o los confunden con el cansancio normal de la edad. Sin embargo, es importante que pongas atención en el síntoma más clásico:

Un dolor, calambre o debilidad en los músculos de las piernas (especialmente en las pantorrillas) que aparece al caminar o hacer ejercicio y desaparece tras unos minutos de descanso.

A medida que la enfermedad progresa, pueden aparecer otras señales de alerta; sensación de frío en una pierna o pie en comparación con el otro, crecimiento más lento de las uñas de los pies o del vello en las piernas, cambios en el color de la piel de las piernas (se vuelve pálida o azulada) y heridas o llagas en estas mismas extremidades que tardan mucho en sanar.



Existen ciertos hábitos y condiciones de salud que aumentan en gran medida el riesgo de desarrollar esta enfermedad:

Tabaquismo. El cigarrillo es el enemigo número uno de las arterias.
Diabetes. Los niveles altos de azúcar en sangre dañan los vasos sanguíneos.
Presión arterial alta y colesterol elevado. Ambos aceleran la acumulación de placa en las arterias.

¿Cómo se puede prevenir y tratar?

¡Una excelente noticia es que se puede controlar, y muchas veces se puede frenar su avance! Dejar de fumar, caminar con regularidad, una dieta saludable y por supuesto, un adecuado tratamiento médico. En casos más graves, se puede realizar una angioplastia (para inflar un pequeño balón dentro de la arteria y abrirla).

Si notas dolor persistente en las piernas al caminar, no lo ignores pensando que se puede tratar de “cualquier cosa”. Consulta con tu especialista; detectar la enfermedad arterial periférica a tiempo no solo protege tus piernas, sino también tu corazón.