De mujer a mamá, y de vuelta a ti:
MOMMY MAKEOVER
La maternidad es una de las etapas más transformadoras en la vida de una mujer, pero también una de las que más huellas físicas deja. Entre el embarazo y la lactancia, la piel se estira, los músculos abdominales se separan y el pecho suele perder la batalla contra la gravedad.
Aquí es donde entra el Mommy Makeover. No es una cirugía única, sino un "combo" personalizado de procedimientos diseñados para que vuelvas a sentirte cómoda en tu propia piel.
Lo mejor del Mommy Makeover es que es a la medida. No todas las mamás necesitan lo mismo. Generalmente, se enfoca en las tres zonas que más cambian:
El abdomen (abdominoplastia): durante el embarazo, los músculos se separan para dejar espacio al bebé. La cirugía los vuelve a unir como un "corsé interno" y elimina la piel sobrante que ya no recupera su elasticidad.
El pecho (mastopexia o aumento): después de amamantar o de los cambios de volumen, el pecho puede verse vacío o caído. Con esta intervención se puede elevar, recuperar volumen, o ambas cosas.
Contorno corporal (lipoescultura): para quitar esos depósitos de grasa rebeldes que ni la dieta ni el gimnasio logran eliminar tras el parto, como en las caderas o la cintura.
¿Cuándo es el momento ideal?
No es algo para hacer apenas sales del hospital con el bebé. Se recomienda esperar al menos 6 meses después de dejar de amamantar y de haber recuperado un peso estable. ¿Por qué? Porque tus hormonas y tus tejidos necesitan tiempo para desinflamarse y volver a su estado natural.
Más allá de lo estético, el Mommy Makeover trata sobre la confianza. Muchas mamás sienten que su cuerpo ya no les pertenece después de años de crianza. Recuperar la firmeza del abdomen o la posición del pecho ayuda a mujeres que dieron su cuerpo para crear vida a sentirse con más energía y seguridad en su día a día.
Es un regalo de ti para ti, para celebrar que, aunque eres mamá, sigues siendo una mujer que merece sentirse espectacular.