Hidrocefalia infantil:
del diagnóstico a una vida llena de posibilidades

La hidrocefalia ocurre cuando se acumula demasiado líquido dentro de la cabeza de un niño. De forma natural, el cerebro flota en un agua limpia y transparente que lo protege de los golpes, le lleva nutrientes y limpia sus desechos.

El cuerpo produce este líquido todos los días y también lo va absorbiendo poco a poco. El problema empieza cuando algo bloquea ese camino o cuando el cuerpo no puede absorber el agua al mismo ritmo que la produce, haciendo que el líquido se acumule y empiece a apretar el cerebro por dentro.

En los bebés y niños muy pequeños, los huesos de la cabeza todavía no se han unido completamente y son muy suaves. Por eso, cuando el agua empieza a hacer presión, la cabeza empieza a crecer más rápido de lo normal para darle espacio al líquido sobrante.

Además de este crecimiento, es común notar que la mollera se pone dura o abultada, que el bebé llora mucho porque siente molestia o que pasa demasiado tiempo dormido y sin ganas de comer.

En los niños más grandes, la situación cambia porque los huesos de su cabeza ya están completamente duros y firmes, por lo que la cabeza ya no se puede agrandar.



Al no haber espacio para expandirse, el exceso de agua causa dolores de cabeza muy fuertes que suelen empeorar por las mañanas, ganas frecuentes de vomitar, visión doble o borrosa y falta de equilibrio al caminar o jugar.

Para arreglar esto, el especialista tiene que sacar el agua sobrante para quitar la presión. Por lo regular se hace una pequeña operación para poner un tubo muy delgado debajo de la piel. Este pequeño tubo lleva el agua desde la cabeza hasta la pancita, donde el cuerpo la elimina sola y sin dolor. Otras veces, se abre un camino nuevo dentro de la cabeza para que el agua vuelva a correr por sí misma.

Cuando esta condición se detecta a tiempo y se recibe el tratamiento adecuado, la presión en la cabeza se controla por completo. Gracias a esto, los niños pueden llevar una vida normal, ir a la escuela, aprender, hacer deporte y crecer felices junto a sus seres queridos.