Apendicitis en niños.

La apendicitis es una inflamación dolorosa e infección del apéndice. Es una emergencia médica. El apéndice se puede estallar o romper. Esto es grave y puede provocar complicaciones si no tiene un tratamiento oportuno. La apendicitis parece desarrollarse cuando el apéndice se obstruye, como por ejemplo, materia fecal endurecida (los llamados fecalitos). En cualquier caso, el apéndice se inflama y las bacterias crecen en su interior Si la apendicitis no se detecta ni se trata, el apéndice se puede perforar y crear un foco de infección fuera del intestino (absceso) o derramar el contenido intestinal en la cavidad abdominal, causando una infección grave (peritonitis).

En los niños de 2 a 4 años, los síntomas de apendicitis son muy inespecíficios, usualmente se confunden con una gastroenteritis infecciosa, lo que conlleva a presentar complicaciones. Además, los niños de esta edad pueden ser menos capaces de señalar con precisión la localización del dolor y pueden mostrarse muy irritables o agitados.

-Los síntomas que aparecen son dolor abdominal, habitualmente es difuso. Sin embargo, los niños se encuentran irritables, poco consolables.
-Posteriormente pueden presentar varíos síntomas que hacen difícil el diagnóstico, como nauseas, vómitos, fiebre (temperatura corporal mayor a 38 grados centígrados), diarrea, disminución del apatetito; todos estos síntomas pueden hacer que se confunda con otras enfermedades y se retrase el diagnóstico.

En los niños más grandes (5 años hasta la adolescencia) pueden presentar los síntomas clásicos de apendicitis, haciendo que el diagnóstico sea menos complejo. -El dolor abdominal inicia alrededor del ombligo y posteriormente se localiza en la parte baja derecha del abdomen (sitio del apéndice), luego presentan naúseas, vómitos y finalmente fiebre.



Se utilza el ultrasonido abdominal para confirmar el diagnóstico. Además, estudios de sangre donde se observen elevación de las defensas del cuerpo (leucocitos).

El tratamiento de elección es la apendicectomía.
Ésta se puede realizar de dos maneras.
-Abierta (mediante una incisión en la parte baja del abdomen).
-Laparoscópica (mediante mínima invasión).
El mejor tratamiento de la apendicitis es la extirpación quirúrgica del apéndice inflamado (apendicectomía).
Antes de la cirugía, los médicos administran antibióticos por vena, lo que disminuye el riesgo de complicaciones.

La apendicectomía es una cirugía bastante segura; los niños que se hace el diagnóstico oportuno, requieren una permanencia en el hospital entre 1 o 2 días. Si el apéndice se ha perforado, el cirujano pediatra lo extrae y lava el abdomen con líquido, administra antibióticos durante varios días y está atento a la detección de posibles complicaciones, como pueden ser abseceso (pus) dentro del abdomen y la obstrucción intestinal. Los niños que tienen un apéndice roto suelen necesitar permanecer ingresados durante más tiempo en el hospital.

Si tu hijo presenta dolor abdominal, vómitos, fiebre, diarrea que no mejora con tratamiento médico podría presentar apendicitis. Acude a consulta para valoración ante cualquier duda.