Cuando el Corazón
Pierde el Ritmo: El poder de la ablación cardíaca
¿Existe algún método para eliminar mi arritmia de forma permanente? ¿Es posible dejar de tomar medicamentos para controlar mi arritmia? Estas son algunas preguntas que se realizan los pacientes de forma frecuente.
Aunque muchos pacientes se controlan inicialmente con medicamentos, estos fármacos no siempre solucionan el problema de raíz y pueden causar efectos secundarios a largo plazo. Es ahí donde la medicina moderna ofrece una alternativa correctiva definitiva: la ablación cardíaca, un procedimiento invasivo realizado por cardiólogos subespecializados (electrofisiólogos) diseñado para eliminar el origen del trastorno.
El Método: Apagar el Cortocircuito desde Adentro
La ablación por catéter no es una cirugía a corazón abierto. Se trata de una intervención mínimamente invasiva que actúa directamente sobre las células cardíacas que están enviando señales eléctricas erróneas.
•El acceso: el especialista introduce tubos delgados y flexibles llamados catéteres a través de las venas o arterias, generalmente desde la ingle, guiándolos con precisión milimétrica hasta el interior del corazón.
•El mapa eléctrico: una vez ahí, se utiliza tecnología avanzada de mapeo tridimensional para recrear la anatomía del corazón en una pantalla. Esto permite registrar la actividad eléctrica en tiempo real y localizar el punto exacto (“el foco”) que genera el cortocircuito.
•La corrección: al identificar la zona problemática, se aplica energía a través de la punta del catéter. Existen dos fuentes principales de energía avaladas por la ciencia médica:
-Radiofrecuencia: utiliza calor para destruir el tejido anómalo.
-Crioablación: utiliza frío extremo para congelar las células rebeldes.
Tanto la radiofrecuencia como la crioablación tienen el mismo objetivo: crear una cicatriz microscópica y controlada que bloquee de forma permanente las señales eléctricas anormales. De esta manera, el ritmo normal del corazón puede recuperar el control.
Beneficios de la ablación CARDÍACA
•Alta tasa de éxito: en arritmias frecuentes, como la taquicardia paroxística supraventricular o el flutter auricular, la tasa de curación definitiva puede superar el 90%.
•Seguridad: aunque se trata de un procedimiento invasivo, el riesgo de complicaciones graves es bajo cuando se realiza en centros especializados, generalmente menor al 2%.
•Retorno rápido a la rutina: la estancia hospitalaria suele ser de aproximadamente 24 horas para observación. En la mayoría de los casos, las personas pueden reincorporarse a sus actividades laborales y sociales en 3 a 5 días, evitando únicamente el esfuerzo físico intenso durante la primera semana.
Importante: no todas las arritmias se comportan igual ni requieren el mismo abordaje. Te invitamos a agendar tu cita para una atención más personalizada.