¡Más allá del
tratamiento! la importancia del cuidado de la piel y la nutrición en pacientes con cáncer
Día Mundial contra el Cáncer (4 de febrero): Un llamado a la prevención, tratamiento integral y cuidado de la salud.
Cada 4 de febrero se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer, una fecha establecida para concientizar sobre esta enfermedad, sus factores de riesgo, la importancia de la detección temprana y los tratamientos disponibles. Esta estrategia global busca no solo reducir la incidencia y mortalidad asociadas al cáncer, sino también mejorar la calidad de vida de quienes viven con esta condición.
En México, el cáncer representa una de las principales causas de muerte y morbilidad en la población. Se estiman más de 195 000 nuevos casos cada año, con una mortalidad significativa debido a diagnósticos tardíos y acceso desigual a servicios de salud. Los tipos de cáncer con mayor incidencia en el país varían entre hombres y mujeres: en hombres destacan próstata, pulmón, colon y recto, mientras que en mujeres prevalecen mama, cervicouterino y tiroides.
Los tratamientos oncológicos como la quimioterapia y la radioterapia constituyen pilares fundamentales para combatir células cancerígenas. La quimioterapia utiliza fármacos que viajan por todo el cuerpo para atacar células que se dividen rápidamente, una característica de muchas células malignas. Puede ser utilizada antes de una cirugía para reducir tumores o después para eliminar células residuales. Por su parte, la radioterapia aplica radiación dirigida al tumor para destruir el ADN de las células cancerosas y detener su proliferación, siendo especialmente eficaz en tumores localizados. Estos tratamientos, además de sus innumerables beneficios, tienen efectos adversos importantes que requieren un manejo integral.
Entre los efectos secundarios más comunes están la fatiga, náuseas, alteraciones hematológicas y de manera muy significativa, impactos sobre la piel. Estas terapias pueden inducir resequedad, irritación, radiodermitis (reacción inflamatoria de la piel) y mayor sensibilidad, lo cual no solo afecta la comodidad del paciente, sino también puede aumentar el riesgo de infecciones y complicaciones adicionales.
Por eso, es fundamental fortalecer la piel: antes, durante y después del tratamiento. Estrategias sencillas como el uso de productos hidratantes y restauradores de piel, óleos que penetren hasta una capa más profunda, productos que protejan ante la radiación del tratamiento, protección solar estricta y evitar exposiciones directas al sol; pueden marcar una diferencia significativa en la integridad cutánea y el bienestar general del paciente.
Desde una perspectiva nutricional y de suplementación, el abordaje también es clave. Una alimentación balanceada, rica en antioxidantes, vitaminas, minerales y proteínas de alta calidad, ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, mejorar la respuesta a tratamientos y reducir la inflamación.
Nutrientes como vitamina D, omega-3, vitaminas del complejo B y probióticos, cuando se integran bajo supervisión de un profesional de la salud, pueden apoyar la regeneración celular, disminuir efectos secundarios y mantener masa muscular durante el tratamiento.
Además de tratamientos médicos, el apoyo integral —incluyendo educación, manejo de síntomas, cuidado de piel y guía nutricional— es esencial para acompañar a la persona que lo padece y a familiares en cada etapa del proceso contra el cáncer.
En JG Enfermería ofrecemos servicios especializados para el cuidado de la piel y asesoría en suplementación diseñados para acompañar a personas que enfrentan tratamientos oncológicos. Nuestro enfoque combina atención personalizada, estrategias preventivas y acompañamiento profesional durante el tratamiento.
Estamos comprometidos con tu salud y calidad de vida, acompañándote en cada paso de tu tratamiento y recuperación.