Electro-lipolisis.

La Electro lipólisis es un tratamiento médico-estético para combatir la celulitis que resulta mucho más seguro que otros sistemas convencionales porque se trata de una técnica no invasiva y está especialmente recomendado para zonas rebeldes o personas que presenten resistencia a la reducción de grasas. Esta técnica destruye la celulitis localizada, las grasas que no se eliminan con dietas y ejercicios y obtiene una apreciable reducción de volumen. Su único riesgo: un ligero hematoma.

La electro-lipólisis es una técnica que se suele utilizar combinada con la mesoterapia y que consiste en la aplicación de una microcorriente. Este método ofrece muy buenos resultados para acabar con la celulitis discreta en: cartucheras, muslos, caderas y vientre; y para obtener una considerable reducción del volumen corporal, especialmente en las mujeres que suelen tener más tendencia a la acumulación en dichas zonas porque tienen mayor tejido adiposo y su metabolismo hormonal también induce al incremento de las células adiposas, una tendencia que se ve incrementada con la edad.

La electro-lipólisis en medicina estética consiste en la aplicación de agujas muy finas, parecidas a las utilizadas en acupuntura, que se insertan en el tejido graso hipertrofiado. A través de estas agujas se hace pasar una corriente de baja intensidad y baja frecuencia que genera unas contracciones en las fibrillas del tejido conjuntivo subcutáneo. Dichas contracciones hacen que las células grasas o adipocitos se vuelvan más permeables y eliminen las grasas que contienen en su interior. Más tarde esta grasa será eliminada a través de la orina por lo que es de suma importancia que el paciente ingiera agua durante el tratamiento para ayudar a la eliminación de estos depósitos grasos. Lo que se consigue mediante la electro-lipólisis es la estimulación de la circulación en dichas zonas para incrementar el flujo sanguíneo y arrastrar los depósitos de grasa estancados para que sean eliminados mediante la orina. Estas microcorrientes también favorecen la producción de hormonas implicadas en la eliminación de toxinas favoreciendo el proceso, especialmente si se complementa con otras terapias, dieta, ejercicio y una gran ingesta de líquidos o tisanas depurativas.

La electro-lipólisis es una técnica considerada segura para la mayoría de las personas porque no resulta invasiva para los tejidos ni requiere del uso de anestesia para llevarla a cabo, por lo que el proceso de recuperación es inmediato y se puede retomar la actividad o rutina habitual tras el tratamiento.



El tratamiento se puede personalizar en función de las necesidades de cada paciente intensificando la corriente de reafirmación de tejidos por encima de la pérdida de volumen o viceversa, mediante el incremento de la corriente de celulo-destrucción para las personas que presenten mayor resistencia de los depósitos, pero con menos irregularidades sobre la epidermis.

El procedimiento dura una hora aproximadamente y el número de sesiones dependerá de la edad de la paciente y el tipo de celulitis a tratar así como la extensión de las zonas afectadas, pues a medida que se envejece se ralentiza el metabolismo y se incrementa el tamaño de las células adiposas causando malformaciones en el tejido que afectan a la contextura del mismo propiciando los antiestéticos hoyuelos que se conocen como celulitis.

La electro-lipólisis aumenta considerablemente la actividad y la renovación celular, mejora la circulación local y favorece la producción de ciertas hormonas que están relacionadas con la eliminación de toxinas y elementos de desecho. Con este tratamiento además los tejidos se tonifican y se nutren mejorando su elasticidad y textura.

Por término medio se precisan alrededor de 6 a 10 sesiones con una frecuencia semanal. El resultado se empieza a observar a partir de la cuarta sesión. Es necesario durante y al finalizar el tratamiento unos hábitos alimenticios sanos y la práctica de algún deporte al menos dos veces a la semana.

Los resultados dependen en gran medida de la antigüedad de la celulitis y de la calidad de los tejidos. En cuanto al volumen, la media es una pérdida de 2 cm a 5 cm en el contorno de las caderas y de 3 a 4 cm en los muslos. En lo relativo al peso, lo normal es perder una media de 2 a 3 kilos.

Una vez finalizadas las sesiones el tratamiento sigue haciendo efecto pues parecen que las células recordaran el proceso al que han sido sometidos. Este punto es importante pues el paciente sometido a electro-lipólisis no engorda tras finalizarlo sino que consigue que el organismo se equilibre en su conjunto.