Reemplazo de rodilla (Prótesis total).

Si sufrió daños graves en la rodilla por la artritis o una lesión, es posible que tenga dificultad para hacer actividades simples, como caminar o subir gradas. Incluso, podría sentir dolor mientras está sentado o acostado.

Si los tratamientos no quirúrgicos, como los medicamentos y el uso de apoyos para caminar dejan de ser útiles, es posible que quiera considerar la cirugía de reemplazo total de rodilla. La cirugía de reemplazo de articulación es un procedimiento seguro y eficaz para aliviar el dolor, corregir la deformidad de la pierna y ayudarlo a reanudar las actividades habituales. Los reemplazos totales de rodilla son uno de los procedimientos más exitosos del campo de la medicina, según la Agencia para la Investigación y la Calidad de la Atención Médica.

La causa más frecuente del dolor de rodilla crónico y la discapacidad es la artritis.
Aunque hay muchos tipos de artritis, el dolor de rodilla ocurre, en su mayoría, por solo tres tipos: osteoartritis, artritis reumatoide y artritis postraumática.

•Osteoartritis. Este es un tipo de artritis relacionada con la edad y el desgaste. Por lo general, ocurre en personas mayores de 50 años, pero también puede ocurrir en personas más jóvenes. El cartílago que protege los huesos de la rodilla se ablanda y se desgasta. En consecuencia, los huesos se rozan entre sí, lo que provoca dolor y rigidez en la rodilla.

•Artritis reumatoide. Esta es una enfermedad en la que la membrana sinovial que rodea la articulación se inflama y se agranda. Esta inflamación crónica puede dañar el cartílago y, con el tiempo, puede producir pérdida del cartílago, dolor y rigidez. La artritis reumatoide es el tipo más frecuente de un grupo de afecciones llamado “artritis inflamatoria”.

•Artritis postraumática. Esta enfermedad puede producirse por una lesión grave en la rodilla. Las fracturas de los huesos que rodean la rodilla o los desgarros de los ligamentos de la rodilla pueden dañar el cartílago articular con el tiempo, provocar dolor de rodilla y limitar su función.

Un reemplazo de rodilla (también llamado “artroplastia de rodilla”) podría definirse con más precisión como una “resuperficialización” de rodilla porque solo se reemplaza la superficie de los huesos.

Hay cuatro pasos básicos en el procedimiento de reemplazo de rodilla:

•Preparar el hueso. Las superficies del cartílago dañado en los extremos del fémur y la tibia se quitan junto con una pequeña cantidad del hueso subyacente.

•Colocar los implantes de metal. El cartílago y el hueso extraídos se reemplazan por componentes de metal que recrean la superficie de la articulación. Estas partes de metal pueden pegarse o fijarse a presión en el hueso.

•Resuperficializar la rótula. La superficie debajo de la rótula se corta y se resuperficializa con un botón de plástico. Algunos cirujanos no resuperficializan la rótula, según cada caso.

•Insertar un espaciador. Se inserta un espaciador de plástico de uso médico entre los componentes de metal para crear una superficie de deslizamiento suave.



Hay varios motivos por los que su médico podría recomendar la cirugía de reemplazo de rodilla.
Las personas que se benefician del reemplazo total de rodilla, a menudo, tienen lo siguiente:
•Dolor intenso o rigidez en la rodilla que limita las actividades diarias, como caminar, subir escaleras, o sentarse y levantarse de una silla. Puede resultar difícil caminar más que unas pocas cuadras sin dolor significativo y podría ser necesario el uso de un bastón o un andador.

•Dolor moderado o intenso en la rodilla al estar en reposo, ya sea de día o de noche.

•Inflamación o hinchazón crónica de la rodilla, que no mejora con el reposo ni los medicamentos.

•Deformidad de la rodilla: curvatura hacia dentro o hacia fuera de la rodilla.

•Ausencia de mejoría considerable con otros tratamientos, como medicamentos antiinflamatorios, inyecciones de cortisona, inyecciones lubricantes, fisioterapia u otras cirugías.

No hay restricción de edad ni de peso para la cirugía de reemplazo total de rodilla. Las recomendaciones para la cirugía se basan en el dolor y la discapacidad del paciente, no en la edad. La mayoría de los pacientes que se someten a un reemplazo total de rodilla tienen entre 50 y 80 años, pero los cirujanos ortopédicos evalúan a los pacientes de manera individual. Se han hecho reemplazos totales de rodilla con éxito en pacientes de todas las edades, desde jóvenes adolescentes con artritis juvenil hasta pacientes ancianos con artritis degenerativa.

Una evaluación con un cirujano ortopédico consiste en varios componentes:

•Antecedentes médicos. El cirujano ortopédico reunirá información sobre su salud general y le preguntará cuán intenso es su dolor de rodilla y cuál su capacidad para hacer las actividades diarias.

•Examen físico. Este estudio evaluará el movimiento, la estabilidad y la fuerza de la rodilla, así como la alineación general de la pierna.

•Radiografías. Estas imágenes ayudan a determinar el grado de daño y de deformidad de la rodilla.

•Otras pruebas. En ocasiones, pueden ser necesarios análisis de sangre o estudios por imágenes avanzados, como imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI), para determinar el estado del hueso y de los tejidos blandos de la rodilla.

El cirujano ortopédico revisará los resultados de su evaluación con usted y analizará si el reemplazo total de rodilla es el mejor método para aliviar su dolor y mejorar su capacidad para hacer las actividades diarias.

También se considerarán y se analizarán otras opciones de tratamiento, como medicamentos, inyecciones, fisioterapia u otros tipos de cirugía.

Además, el cirujano ortopédico le explicará los posibles riesgos y complicaciones del reemplazo total de rodilla, incluidos aquellos relacionados con la cirugía y aquellos que pueden ocurrir con el tiempo después de esta.

  • Dr.Erwin Cab Chan.
  • Ortopedia, Traumatología, Cirugía Articular de Reemplazo y Artroscopía.
    Cédula Profesional: 2313652.

    CMA. Consultorio 9. Primer piso, edificio anexo.

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